Temperatura de confort del saco de dormir, explicada
La temperatura de confort de un saco de dormir es la más baja a la que una persona de referencia, que en la norma es una mujer estándar, duerme en postura relajada sin llegar a sentir frío. Es la cifra en la que debes fijarte al comprar. La temperatura límite y la extrema, que aparecen a su lado en la etiqueta, describen situaciones peores y no sirven para planificar una noche.
Qué significa cada temperatura de la etiqueta
Las cifras proceden de la norma ISO 23537-1, que asocia cada temperatura a una postura y a un modelo de persona. Las personas de referencia son una mujer de 25 años, 1,60 m y 60 kg, y un hombre de 25 años y 1,73 m, con 70 o 73 kg según la fuente que consultes.
| Temperatura | Persona de referencia | Qué describe | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Confort (T comf) | Mujer estándar | Límite inferior del rango de confort: postura relajada, por ejemplo boca arriba, en equilibrio térmico y sin llegar a sentir frío | Es la referencia para elegir saco |
| Límite (T lim) | Hombre estándar | Temperatura más baja a la que, acurrucado para conservar calor, sigue en equilibrio térmico y justo sin sentir frío | Margen para quien pasa poco frío; no es una noche cómoda |
| Extrema (T ext) | Mujer estándar | Temperatura muy baja con riesgo de daños para la salud por hipotermia | Solo avisa de un peligro |
| Máxima (T max) | Hombre estándar | Límite superior del confort: usuario parcialmente destapado que no llega a sudar en exceso | Casi nunca figura en la etiqueta |
Confort y límite: cambian la postura y la persona
Entre el confort y el límite queda el llamado rango de transición: se puede dormir, pero encogido y sin margen. Si eres friolero, quédate con el confort. Si sueles pasar calor, el límite indica hasta dónde podrías estirar el saco.
Comprueba a cuál de las dos se refiere el número del nombre del modelo, porque hay marcas que usan la temperatura límite.
La temperatura extrema no es una temperatura de uso
La norma define la extrema como una temperatura muy baja con riesgo de daños por hipotermia, y añade que es un punto de peligro que puede llevar a la muerte. Los fabricantes la explican como el frío que una mujer estándar podría soportar unas seis horas, con sensación de frío intensa y sin descartar congelaciones. Alguna marca ni siquiera la publica. Ignórala al comparar sacos.
Qué pasa con la temperatura máxima
La edición de 2016 todavía la definía junto a las otras tres. En la de 2022 su método de ensayo aparece solo en un anexo informativo, y las etiquetas suelen mostrar tres valores.
De dónde salen las cifras: el ensayo con maniquí térmico
Las temperaturas no salen de personas durmiendo. El laboratorio mete en el saco un maniquí térmico, un muñeco con forma humana y superficie calefactada, dentro de una cámara climática en condiciones estables. El maniquí lleva una capa fina de ropa interior larga y descansa sobre una esterilla.
Se mide la resistencia térmica del conjunto, es decir, cuánto calor pierde el maniquí a través del saco. Después, un modelo fisiológico incluido en la norma convierte ese valor en las temperaturas de la etiqueta.
Dos consecuencias:
- Las cifras dan por hecho esa esterilla y esa ropa. La esterilla del ensayo aísla mucho: las fuentes sitúan su valor R en torno a 5, con cifras entre 4,8 y 5,4 según quién lo explique.
- El maniquí no se mueve: no aplasta el relleno en rodillas y caderas ni provoca corrientes de aire, como señala algún fabricante.
De la EN 13537 a la ISO 23537
La primera norma común fue la europea EN 13537, de 2002, que se aplicó de forma general desde 2005 y se revisó en 2012. En 2016 la relevó la ISO 23537-1, desarrollada a partir de ella. En España, la UNE-EN ISO 23537-1:2017 anuló la UNE-EN 13537:2012.
La versión vigente es la segunda edición, ISO 23537-1:2022, publicada en marzo de 2022. Cubre sacos de adulto para deporte y ocio con temperatura límite de -20 °C o superior, y deja fuera los militares, los de expedición a climas extremos y los infantiles.
Si un saco cita la EN 13537, las temperaturas se leen igual. La versión ISO ajustó parámetros del ensayo para reducir diferencias entre laboratorios.
Por qué puedes pasar frío aunque el saco marque esa temperatura
La etiqueta describe un ensayo, no tu noche. Estas son las causas habituales:
- Esterilla con poco aislamiento. El suelo roba calor por debajo, donde tu peso aplasta el relleno. Con una esterilla menos aislante que la del ensayo, la cifra no se cumple. Antes de culpar al saco, revisa cómo elegir esterilla de camping.
- Saco demasiado grande. Gastas energía en calentar aire que sobra.
- Relleno aplastado. Un saco estrecho comprime el aislante y crea puntos fríos; un relleno apelmazado por el uso abriga menos.
- Humedad y viento. La condensación, la ropa húmeda o una corriente de aire cambian el resultado.
- Cansancio, cena escasa, deshidratación o alcohol. El saco no produce calor, solo retiene el que genera tu cuerpo.
- Sensibilidad personal. La edad, la complexión, la forma física y la experiencia también cuentan.
Regla práctica: mínima prevista más un margen
Consulta la mínima nocturna prevista para el lugar y la altitud concretos y busca un confort por debajo de ella. La cooperativa estadounidense REI aconseja, para acampar con coche, un margen de 10 a 15 °F, unos 5 a 8 °C. Usa la parte alta si eres friolero o tu esterilla aísla poco.
| Mínima nocturna prevista | Confort recomendable | Si eres friolero |
|---|---|---|
| 15 °C | 10 °C | 7 °C |
| 10 °C | 5 °C | 2 °C |
| 5 °C | 0 °C | -3 °C |
| 0 °C | -5 °C | -8 °C |
La tabla es orientativa. Si sobra abrigo puedes abrir la cremallera; si falta, solo te queda añadir ropa. El resto de criterios (relleno, forma, talla y peso) están en la guía para elegir saco de dormir. Si tu mínima prevista ronda los 0 °C, en la comparativa de sacos de dormir de invierno hay seis modelos con el confort y el límite de cada uno.
Sacos sin ensayo normalizado: cómo leer sus cifras
Muchos sacos baratos anuncian una temperatura sin citar ninguna norma, y la ISO 23537-1 tampoco cubre los infantiles ni los de expedición. En esos casos el número es una estimación del fabricante. Para leerlo con prudencia:
- Busca en la ficha la mención a ISO 23537-1 o EN 13537 y los valores con su nombre, confort y límite. Si faltan, no compares esa cifra con la de otra marca.
- Un único número sin apellido ("saco 0 °C") puede ser un límite o incluso una extrema. Trátalo como el escenario menos favorable.
- Añade más margen del habitual y compara peso y relleno con sacos ensayados de abrigo parecido.
La comparativa de sacos de dormir recoge los datos que declara cada fabricante, como explica la metodología, y la categoría de sacos de dormir reúne todos los modelos.
Fuentes
- ISO 23537-1:2022, Requirements for sleeping bags, Part 1 (ISO)
- EN ISO 23537-1:2016, vista previa con los términos y definiciones (SIS)
- UNE-EN ISO 23537-1:2017, ficha de la norma (AENOR)
- Todo sobre sacos de dormir (Deuter)
- Are sleeping bags actually temperature tested? (Sea to Summit)
- How to choose a sleeping bag (REI Co-op)